Evitemos que la plaga de erratas se propague

Este artículo fue originalmente publicado por María del Pilar Cobo, correctora de textos y lexicógrafa, en la revista CartóNPiedra.

errata

Busco en el diccionario la palabra errata. El Diccionario de la Lengua Española dice lo siguiente: «equivocación material cometida en lo impreso o manuscrito», muy similar a la definición que da María Moliner en su Diccionario del uso del español: «error material en un texto, atribuible al proceso de impresión o a la equivocación del copista, cuando se trata de un manuscrito». En ambas definiciones me llama la atención el adjetivo ‘material’, que se refiere a aquello que se ve, que es evidente en el texto. Una errata, por lo tanto, es aquel error que se evidencia en un escrito, puede tratarse de una tilde mal puesta u omitida, un signo de puntuación ubicado en un lugar inexacto, una letra de más, etc.

Hay erratas ortográficas y también erratas tipográficas, que son aquellas en las que se nota que el error no fue producto de la ignorancia de las reglas sino del descuido de quien escribió. Y hay también errores graves de contenido. Lo cierto es que todos, a lo largo de nuestras vidas como lectores, hemos visto a una errata saltar impune desde algún texto.

Las erratas, sin importar el tipo, siempre están en el texto como una mancha que lo afea, que nos habla del poco cuidado que ha puesto en él la persona que lo ha escrito o quien lo ha revisado (si alguien lo ha hecho). Nos producen desconfianza en lo que leemos, pues, cuando encontramos una, no podemos evitar seguir buscando más. También nos hacen desconfiar del autor del documento; aunque se trate de alguien de renombre, encontrar una errata es imperdonable. Asimismo, dudamos de la institución que se encuentra detrás del texto.

Las erratas son la ruptura de un contrato, por eso es tan importante que quienes se dedican a la tarea de escribir y cuidar los textos tengan mucho cuidado para que no se cuele una. Lamentablemente, casi siempre se cuelan, por más cuidadosos que seamos. Las erratas, además de generar desconfianza, también son tercas y entran, como las polillas, hasta en las casas más limpias.

La cuestión es que, dada la proliferación de erratas en los textos escritos, es muy importante entrenar los ojos para fijarnos en ellas, para evitar que se propaguen y se naturalicen. Porque puede suceder que de tanto verlas pensemos que son correctas, y, ahí sí, no habrá nadie que las extermine.

Los correctores son, entre todos quienes se dedican a la lengua y al cuidado de los textos, los más expertos en detectar erratas. Un buen corrector está siempre atento para evitar que se deslice algo que pueda ensuciar un texto, a veces la tarea es placentera porque el escritor es también muy cuidadoso, y a veces es entrar en un campo minado.

A veces las correcciones son mínimas y en otras ocasiones el texto corregido evidencia una verdadera cacería. Sin embargo, no son solo los correctores quienes deben fijarse en las erratas, todos nosotros debemos hacerlo. Por esta razón, precisamente, la Asociación de Correctores de Textos del Ecuador (Acorte) organiza desde hace cuatro años el concurso Caza de Erratas.

Este concurso es un llamado a todas las personas para fijarse en las erratas que se deslizan en los textos publicitarios y de señalética que pueblan las ciudades. Es un llamado a estar atentos, cámara en mano, para captar a las erratas in fraganti y denunciarlas. Si bien todas las erratas tienen su grado de gravedad, son peores aquellas que llegan a una mayor cantidad de gente, y aquellas que proceden de instituciones que tienen la gran responsabilidad de informar y de educar. La de la Acorte es una invitación a recorrer las calles con ojo avizor, y a cazar erratas y eliminarlas con tiros certeros. No dejen pasar esta oportunidad, tal vez si todos nos unimos, podemos evitar que la plaga se propague.

Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/carton-piedra/34/evitemos-la-plaga-de-erratas

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Cuarto concurso Caza de erratas (del 1 de septiembre al 17 de octubre de 2016)

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Asociación de Correctores de Textos del Ecuador (Acorte)

En su afán de reunir a quienes se dedican a la corrección de textos en el país, y luchar porque se respeten sus derechos y se valore la profesión, surge la Asociación de Correctores de Textos del Ecuador (Acorte), institución sin fines de lucro que pretende, asimismo, velar por el buen uso del español escrito en todas las instancias públicas y privadas.

Por el Día Internacional del Corrector de Textos (27 de octubre), la Acorte convoca al cuarto concurso de fotografía Caza de Erratas, que consiste en captar en una imagen faltas ortográficas o gramaticales que aparezcan en espacios públicos de la ciudad, tales como vallas publicitarias, señalética, rótulos y publicidad en general, se excluyen los grafitis, con el fin de remarcar que la corrección idiomática es un reflejo de nuestra cultura.

Bases del concurso

  • Podrá participar con una sola fotografía cualquier persona, de 15 años en adelante, que resida en Ecuador.
  • No participarán los miembros de la Acorte ni sus familiares cercanos.
  • Cada participante enviará una sola fotografía en formato digital con las siguientes especificaciones: 600 x 400 píxeles.
  • Las fotografías serán enviadas a la dirección electrónica ec@gmail.com. hasta el 17 de octubre de 2016. En el asunto se especificará: «Caza de erratas 4». No se aceptarán fotografías enviadas fuera del plazo estipulado ni por otro medio.
  • En el texto del correo deben constar los siguientes datos: nombre y apellido del autor, número de cédula, edad, correo electrónico, teléfono y ocupación. Además, deberá explicarse en un máximo de 50 palabras cuál es el error ortográfico que consta en su fotografía, la regla infringida y la dirección exacta donde fue tomada la imagen.
  • Las fotos deben ser originales e inéditas, y no deben haber sido publicadas antes en ningún otro medio impreso o digital.
  • Las fotos no deben ser alteradas digitalmente.
  • Los finalistas ceden a la Acorte los derechos de publicación de sus fotografías.

Premios:

  • 1º premio: un Kindle Paperwhite E-reader de 6″ + pase para 3 talleres de Acorte.
  • 2º premio (premio del público): una tableta electrónica iRULU de 8″, 1GB RAM, 16 GB Flash + pase para 2 talleres de Acorte.
  • 3º premio: lote de libros + pase para 1 taller de Acorte.

La premiación se llevará a cabo el viernes 28 de octubre.

La participación en el concurso implica la aceptación de las bases.