Ganadores del concurso de fotografía Caza de erratas 4

Para la Asociación de Correctores de Textos del Ecuador (Acorte) es un gusto anunciar los nombres de los ganadores del cuarto concurso de fotografía Caza de erratas.

Cada año, desde 2006, y por iniciativa de la Fundación Literae de Argentina, el 27 de octubre se celebra el Día Internacional del Corrector de Textos en honor del natalicio de Erasmo de Rotterdam, destacado pensador humanista reconocido por su dedicación a las labores editoriales.

Desde 2012 la Acorte convoca al concurso Caza de erratas que consiste en captar en una imagen faltas ortográficas o gramaticales que aparezcan en espacios públicos de la ciudad, tales como vallas publicitarias, señalética, rótulos y publicidad en general, con el fin de remarcar que la corrección idiomática es un reflejo de nuestra cultura.

Ganadores:

  • 1º premio: Jorge Cristóbal Hidalgo Zhunaula: un Kindle Paperwhite E-reader de 6″ + pase para 3 talleres de Acorte.
  • 2º premio: Hamilton Manuel López Sarango: una tableta electrónica iRULU de 8″, 1GB RAM, 16 GB Flash + pase para 2 talleres de Acorte.
  • 3º premio: Francisco Xavier Lescano Aguilera: lote de libros + pase para 1 taller de Acorte.

Queremos agradecer la participación de todas las personas que enviaron sus fotografías y alentarlos a participar en las actividades que Acorte desarrolla.

1erpremio

1º lugar: Jorge Cristóbal Hidalgo Zhunaula

2dopremio

2º lugar: Hamilton Manuel López Sarango

3erpremio

3º lugar: Francisco Xavier Lescano Aguilera

Anuncios

¡Feliz día del Corrector!

correctores-02

Correctores del mundo: ¡uníos!

La Acorte, desde 2012, reúne a los profesionales de la corrección de textos en el Ecuador. Esperamos que este 27 de octubre, Día Internacional de la Corrección de Textos, sea un recordatorio de la importancia de nuestro oficio.

Felicidades a los correctores, asesores lingüísticos y a todos los profesionales relacionados con el control de calidad de textos.

 

Caza de erratas (o juegue a ser corrector)

«Esto es tan malo que termina siendo bueno» comentaba hace tiempo César Ávila, youtuber, a propósito del tema ‘Torres Gemelas’ de Delfín Quishpe —aunque el tópico de moda sea su versión de ‘Cuando pase el temblor’—. No se me ocurre otra manera de expresar lo que sentimos algunos correctores, y por qué no ‘la gente de a pie’, cuando vemos frases tan mal escritas que el ‘calambre’ al ojo se queda corto y pasamos del susto y del enojo al humor.

«FUENTE DE SAVIDURIA», «CIRCO DE SUPER CHUCHIN: LOS PERSONAJES DE LA HERA DE IELO», «PROIFIDO ENTRADA A PERSONAS PARTICULAR SI DENTRAN NO RRESPONDO» y «BIG TE DA LA BIENVENIDA A SALGOLQUI» son solo algunas de las muestras de esos ‘maravillosos’ errores que se encuentran repartidos en letreros y vallas publicitarias por toda nuestra geografía. El uso abusivo de las mayúsculas, la omisión de las tildes, o su uso antojadizo, y las faltotototas de ortografía nos ponen a pensar en cuánto estamos invirtiendo en formación, en tiempo, en plata, en la escritura de nuestro —siempre vulnerable— castellano.

Una cosa es, por ejemplo, cuando en un letrero en un bus, en la pared de un pueblo o en un anuncio redactado a mano en algún sector popular se encuentran frases que de tan mal escritas resultan, cuando menos, pintorescas y, pese a que evidencian descuido al momento de hacerlas y quizá la escasa educación formal que existe en nuestros pueblos, son anuncios que quieren comunicar algo y nada más. Por otro lado están aquellos anuncios de instituciones públicas o grandes empresas que sí tienen una obligación con la sociedad de presentar un texto respetuoso y cuidado (mucho más si pagan por ello, ¿es que acaso nadie se da cuenta de esos errores?, ¿no les duelen los ojos?, ¿dónde queda aquello del control de calidad?).

A propósito de estas muestras, que encontramos a diario en medios de comunicación e incluso en los libros que nos forman, nace, en 2012, la Asociación de Correctores de Textos del Ecuador (Acorte), con el afán de reunir a quienes se dedican a la corrección de textos en el país y luchar, por un lado, porque se respeten sus derechos y, asimismo, velar por el buen uso del español escrito en todas las instancias públicas y privadas.

Por el Día Internacional del Corrector de Textos (27 de octubre), la Acorte, al igual que otras asociaciones de correctores como la Ascot (Perú) y la UniCo (España), convoca a un concurso de fotografía denominado Caza de Erratas, que consiste en captar en una imagen faltas ortográficas o gramaticales que aparezcan en espacios públicos de la ciudad, tales como vallas, señalética, rótulos y publicidad en general, se excluyen los grafitis, con el fin de remarcar que la corrección idiomática es un reflejo de nuestra cultura. Si usted tiene buen ojo, buena voluntad y se indigna con las faltas ortográficas, anímese, tome fotos y juegue a que es un corrector, algo así como un superhéroe del idioma.

Ejemplo de descripción de la imagen

no-halegar

Fotografía de Andrés Landázuri para la Caza de erratas 2.

Detecto cuatro errores en la frase fotografiada: 1) Uso innecesario de comillas; 2) utilización del signo matemático “x” en lugar de la preposición “por” ; 3) sustantivo “favor” escrito con be larga; 4) verbo “alegar” escrito con h inicial. Fue tomada en la escuela de Gualaguaycu, comuna de la parroquia Tixán, cantón Alausí, Chimborazo.

Este texto fue originalmente publicado por Andrea Torres Armas, escritora y correctora de textos, en la revista CartóNPiedra N° 257.
Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/carton-piedra/34/caza-de-erratas-o-juegue-a-ser-corrector

Evitemos que la plaga de erratas se propague

Este artículo fue originalmente publicado por María del Pilar Cobo, correctora de textos y lexicógrafa, en la revista CartóNPiedra.

errata

Busco en el diccionario la palabra errata. El Diccionario de la Lengua Española dice lo siguiente: «equivocación material cometida en lo impreso o manuscrito», muy similar a la definición que da María Moliner en su Diccionario del uso del español: «error material en un texto, atribuible al proceso de impresión o a la equivocación del copista, cuando se trata de un manuscrito». En ambas definiciones me llama la atención el adjetivo ‘material’, que se refiere a aquello que se ve, que es evidente en el texto. Una errata, por lo tanto, es aquel error que se evidencia en un escrito, puede tratarse de una tilde mal puesta u omitida, un signo de puntuación ubicado en un lugar inexacto, una letra de más, etc.

Hay erratas ortográficas y también erratas tipográficas, que son aquellas en las que se nota que el error no fue producto de la ignorancia de las reglas sino del descuido de quien escribió. Y hay también errores graves de contenido. Lo cierto es que todos, a lo largo de nuestras vidas como lectores, hemos visto a una errata saltar impune desde algún texto.

Las erratas, sin importar el tipo, siempre están en el texto como una mancha que lo afea, que nos habla del poco cuidado que ha puesto en él la persona que lo ha escrito o quien lo ha revisado (si alguien lo ha hecho). Nos producen desconfianza en lo que leemos, pues, cuando encontramos una, no podemos evitar seguir buscando más. También nos hacen desconfiar del autor del documento; aunque se trate de alguien de renombre, encontrar una errata es imperdonable. Asimismo, dudamos de la institución que se encuentra detrás del texto.

Las erratas son la ruptura de un contrato, por eso es tan importante que quienes se dedican a la tarea de escribir y cuidar los textos tengan mucho cuidado para que no se cuele una. Lamentablemente, casi siempre se cuelan, por más cuidadosos que seamos. Las erratas, además de generar desconfianza, también son tercas y entran, como las polillas, hasta en las casas más limpias.

La cuestión es que, dada la proliferación de erratas en los textos escritos, es muy importante entrenar los ojos para fijarnos en ellas, para evitar que se propaguen y se naturalicen. Porque puede suceder que de tanto verlas pensemos que son correctas, y, ahí sí, no habrá nadie que las extermine.

Los correctores son, entre todos quienes se dedican a la lengua y al cuidado de los textos, los más expertos en detectar erratas. Un buen corrector está siempre atento para evitar que se deslice algo que pueda ensuciar un texto, a veces la tarea es placentera porque el escritor es también muy cuidadoso, y a veces es entrar en un campo minado.

A veces las correcciones son mínimas y en otras ocasiones el texto corregido evidencia una verdadera cacería. Sin embargo, no son solo los correctores quienes deben fijarse en las erratas, todos nosotros debemos hacerlo. Por esta razón, precisamente, la Asociación de Correctores de Textos del Ecuador (Acorte) organiza desde hace cuatro años el concurso Caza de Erratas.

Este concurso es un llamado a todas las personas para fijarse en las erratas que se deslizan en los textos publicitarios y de señalética que pueblan las ciudades. Es un llamado a estar atentos, cámara en mano, para captar a las erratas in fraganti y denunciarlas. Si bien todas las erratas tienen su grado de gravedad, son peores aquellas que llegan a una mayor cantidad de gente, y aquellas que proceden de instituciones que tienen la gran responsabilidad de informar y de educar. La de la Acorte es una invitación a recorrer las calles con ojo avizor, y a cazar erratas y eliminarlas con tiros certeros. No dejen pasar esta oportunidad, tal vez si todos nos unimos, podemos evitar que la plaga se propague.

Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/carton-piedra/34/evitemos-la-plaga-de-erratas

Cuarto concurso Caza de erratas (del 1 de septiembre al 17 de octubre de 2016)

caza-2016

Asociación de Correctores de Textos del Ecuador (Acorte)

En su afán de reunir a quienes se dedican a la corrección de textos en el país, y luchar porque se respeten sus derechos y se valore la profesión, surge la Asociación de Correctores de Textos del Ecuador (Acorte), institución sin fines de lucro que pretende, asimismo, velar por el buen uso del español escrito en todas las instancias públicas y privadas.

Por el Día Internacional del Corrector de Textos (27 de octubre), la Acorte convoca al cuarto concurso de fotografía Caza de Erratas, que consiste en captar en una imagen faltas ortográficas o gramaticales que aparezcan en espacios públicos de la ciudad, tales como vallas publicitarias, señalética, rótulos y publicidad en general, se excluyen los grafitis, con el fin de remarcar que la corrección idiomática es un reflejo de nuestra cultura.

Bases del concurso

  • Podrá participar con una sola fotografía cualquier persona, de 15 años en adelante, que resida en Ecuador.
  • No participarán los miembros de la Acorte ni sus familiares cercanos.
  • Cada participante enviará una sola fotografía en formato digital con las siguientes especificaciones: 600 x 400 píxeles.
  • Las fotografías serán enviadas a la dirección electrónica ec@gmail.com. hasta el 17 de octubre de 2016. En el asunto se especificará: «Caza de erratas 4». No se aceptarán fotografías enviadas fuera del plazo estipulado ni por otro medio.
  • En el texto del correo deben constar los siguientes datos: nombre y apellido del autor, número de cédula, edad, correo electrónico, teléfono y ocupación. Además, deberá explicarse en un máximo de 50 palabras cuál es el error ortográfico que consta en su fotografía, la regla infringida y la dirección exacta donde fue tomada la imagen.
  • Las fotos deben ser originales e inéditas, y no deben haber sido publicadas antes en ningún otro medio impreso o digital.
  • Las fotos no deben ser alteradas digitalmente.
  • Los finalistas ceden a la Acorte los derechos de publicación de sus fotografías.

Premios:

  • 1º premio: un Kindle Paperwhite E-reader de 6″ + pase para 3 talleres de Acorte.
  • 2º premio (premio del público): una tableta electrónica iRULU de 8″, 1GB RAM, 16 GB Flash + pase para 2 talleres de Acorte.
  • 3º premio: lote de libros + pase para 1 taller de Acorte.

La premiación se llevará a cabo el viernes 28 de octubre.

La participación en el concurso implica la aceptación de las bases.